El Archivo colocó frente a Alex dos reclamaciones casi idénticas. Mismo tipo de daño, misma urgencia del cliente, misma cara de frustración. Pero los pagos eran muy distintos.
Alex se indignó. Pensó que alguien estaba siendo tratado injustamente. Luna no lo corrigió de inmediato; solo le pidió imaginar la conversación antes de la pérdida: si el cliente nunca entendió cómo se valora lo perdido, el número final siempre parecerá una sorpresa desagradable.